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Hay dos cuerpos en un automóvil destrozado: un niño y su madre. La mujer está embarazada y para cuando los paramédicos llegan, ella ya ha perdido mucha sangre. Sin embargo, los socorristas no titubean; actúan inmediatamente, siguiendo su programa de capacitación, y haciendo todo lo necesario para brindar atención de supervivencia compleja en el tiempo que cuentan.

Ésta no es una historia verdadera, pero podría serlo.

Como parte de una inversión continua en el ecosistema de la atención médica del sureste de Texas, HCA Houston Healthcare ha creado un programa integral para servicios de atención médica urgente (SAMU). Los profesionales experimentados del sistema de atención médica han viajado 24,000 kilómetros por todo el estado, interactuado con miles de trabajadores de SAMU con capacitaciones a fondo, y mejorado los resultados de pacientes de innumerables familias tejanas.

De acuerdo con Evan Ray, vicepresidente ejecutivo y director administrativo de HCA Houston Healthcare, este trabajo es un componente integral del compromiso mayor de la organización con el estado y sus residentes.

“Una parte fundamental de nuestra estrategia es llevar la atención médica adonde más se necesita”, comenta Ray. “Tenemos una de las tasas de mortalidad más bajas en el mercado, así como el índice de complicaciones más bajo; me parece que mucho de ello se relaciona con los SAMU”.

El ejemplo del coche destrozado es precisamente el escenario que los colegas de Ray simularán como parte de su capacitación de SAMU. De hecho, Bill Kallal, líder del Equipo de Educación de SAMU, puede simular cualquier cantidad de escenarios con la ayuda de un Laboratorio de Educación Móvil (LEM), el primero en su tipo, y una familia completa de maniquíes de alta fidelidad no conectados a enchufes.  

“Me gusta decir que lo único que nuestros maniquíes no pueden hacer es arrastrarse, caminar o correr”, Kallal menciona. Esto significa que pueden respirar, sangrar, convulsionarse, parpadear y llorar. Los estudiantes de los SAMU pueden tomar una muestra de sangre de los maniquíes, y mientras lo hacen, el maniquí podría decir “¡Ay!” o que le duele, proporcionando indicios de que el estudiante lo está haciendo mal o de que están suscitándose otros problemas. Los maniquíes también se usan para enseñar a los socorristas cómo insertar una vía intravenosa, llevar a cabo maniobras avanzadas en las vías respiratorias y responder a todo, desde accidentes automovilísticos hasta balaceras.

Bill Kallal, Líder del Equipo de Educación de SAMU, y el Laboratorio de Educación Móvil que se usa para la capacitación de SAMU de vanguardia. “En realidad nadie más está haciendo esto”, afirma.Fotografía cortesía de HCA Houston Healthcare

Si esto te llegase a parecer increíble, no eres el único. Cuando Kallal se integró a HCA Houston en mayo de 2021, quedó sorprendido por todo lo que su nuevo equipo podía hacer. En sus dos décadas de trabajo en los SAMU, nunca antes había visto algo así.

“En realidad nadie más está haciendo esto”, menciona. “Hay zonas por todo el sureste de Texas que simplemente no cuentan con las mismas capacidades para proporcionar una capacitación de alto rendimiento, y es ahí donde llenamos esos huecos”.

El equipo de Kallal toma una actitud proactiva para llenar esos huecos. Un equipo del personal de servicios de extensión territorial entabla conversaciones directas con los socorristas en ciudades como Brenham, Corpus Christi y League City, determinando exactamente lo que ven en la práctica y qué tipo de capacitación adicional se necesita.

Tan solo en el año pasado, las capacitaciones han llegado a más de 3,500 socios de SAMU por todo el sureste de Texas, educando a los socorristas en cuestiones como convulsiones pediátricas, partos de nalgas y otras situaciones de alto riesgo. Las capacitaciones también van más allá de la medicina, interactuando con departamentos de bomberos y de policía locales.

En un ejemplo reciente, HCA Houston colaboró con un equipo de armas y tácticas especializadas (SWAT, por sus siglas en inglés), profesionales de SAMU, un cirujano especializado en traumatismos y otros miembros de fuerzas policiales locales para simular una respuesta a un francotirador activo. Con la ayuda del equipo de SAMU (y uno de los maniquíes adultos), el equipo SWAT entró a un edificio, proporcionó una extracción segura al Laboratorio de Educación Móvil y completaron exitosamente la atención para salvar la vida del “paciente”.

“Esto no solo se trata de un caso de capacitación; es una oportunidad educativa, y la mayoría de la gente con la que interactuamos realmente desea este tipo de educación”, Kallal afirma. “El personal prehospitalario (SAMU) ama lo que hace. Ama atender a las personas y ayudar a sus comunidades, y eso es lo que nosotros queremos ayudarle a hacer”.

“Una parte fundamental de nuestra estrategia es llevar la atención médica adonde más se necesita.”

Evan Ray, Vicepresidente Ejecutivo y Director Administrativo de HCA Houston Healthcare

Además de lo impresionado que estaba Kallal con las habilidades técnicas de su equipo nuevo, quedó aún más asombrado con la manera en la que sus compañeros de SAMU colaboraban con los hospitales y las salas de urgencias. Su equipo ha desarrollado una destreza para situaciones de transición: el momento crítico cuando los departamentos de bomberos y las agencias de SAMU transfieren la atención médica a manos del personal de enfermería de la sala de urgencias.

“Estar completamente desapegados nos permite prepararnos para cualquier escenario”, Kallal destaca, incluyendo a los proveedores de atención médica que deben tomar un vuelo.

A principios de 2020, HCA Houston anunció su servicio de ambulancia aérea AIRLife. Con la ayuda de tres helicópteros y un equipo de enfermeros, paramédicos y pilotos de vuelos, la organización puede alcanzar ahora a tejanos hasta a 120 kilómetros de distancia de cualquier sitio de HCA Houston como el Hospital de la Mujer de Texas en Houston.

“Cuando entras a comunidades rurales, el acceso a una atención médica de alta calidad se hace cada vez más difícil”, Allen Sims, ejecutivo de SAMU para la División de la Costa del Golfo de HCA Healthcare, menciona. “La conexión AIRLife brinda una conexión continua con las comunidades rurales, y estamos tratando de satisfacer tantas necesidades desatendidas como podamos”.

El Laboratorio de Educación Móvil de HCA Houston Healthcare.Fotografía cortesía de HCA Houston Healthcare

Al igual que Kallal, Sims está enfocado en usar los recursos de la organización para mejorar los resultados de los pacientes. Sims explica que, a través de las capacitaciones, HCA Houston invierte en profesionales médicos talentosos por todo Texas y que, a cambio, mejora los resultados de pacientes mucho más allá de Houston.

A medida que crece la inversión de la organización a un área más amplia de su comunidad, lo mismo sucede con su gama de especialidades. Por ejemplo, Sims menciona a los especialistas en traumatismos que han llevado sus conocimientos y experiencia a las comunidades rurales.

“Estamos enfocados en construir un grado profundo de conocimiento”, comenta. “Queremos empoderar a nuestros socios para atender a su gente con las técnicas y los conocimientos más avanzados”.

Evan Ray comenta que cuenta con “innumerables” historias sobre el poder de ese conocimiento y experiencia, pero hay un caso, en particular, que sobresale.

En abril de 2022, un corredor frecuente de alrededor de 20 años sufrió una embolia cerebral mientras corría. El personal de SAMU respondió a la escena, brindando la atención crítica que necesitaba el corredor rumbo al hospital. Una vez concluida la transición a la sala de urgencias, los doctores se hicieron cargo del coágulo sanguíneo en su cerebro, salvando su vida.

“Para mí, esa historia muestra el papel fundamental que los SAMU desempeñan en estas comunidades”, Ray comenta. “Gracias a su capacitación y conocimientos, todos los días se salvan vidas”.


Para obtener más información visita: HCAhoustonhealthcare.com